pintura por termolacado

¿Qué es el recubrimiento en polvo?

El recubrimiento en polvo es una técnica de coloración y protección que se utiliza en la mayoría de los productos exteriores de aluminio. Consiste en proyectar sobre el metal pinturas en polvo que polimerizan a una temperatura de 200°. Este proceso garantiza que los elementos de aluminio sean muy duraderos y no pierdan color.

Las 3 fases del recubrimiento en polvo

1) Preparación de la habitación que se va a pintar

El elemento de aluminio se somete a varios baños de tratamiento para eliminar las impurezas y garantizar una perfecta fijación de la laca y el color.

2) Espolvoreado electrostático

A continuación, se aplica una pintura en polvo de poliéster mediante un proceso electrostático: una pistola proyecta partículas de color cargadas de electricidad estática sobre la pieza de aluminio, que las atrae como un imán. Esta técnica permite que el color penetre uniformemente en toda la superficie que se va a pintar.

3) Polimerización

Una vez pulverizadas, las piezas se introducen en un horno a una temperatura media de 200° para su curado. Esto permite tanto el endurecimiento como la estabilización del polvo coloreado.

CARACTERÍSTICA DEL REVESTIMIENTO

El recubrimiento en polvo presenta diversas características técnicas y estéticas, como :

  • Mayor resistencia a los impactos
  • Mayor dureza superficial
  • Resistencia a la corrosión
  • Muy buena conservación del color

 

La calidad del recubrimiento en polvo depende de la profesionalidad del aplicador. Por ello, Packit trabaja exclusivamente con aplicadores que poseen las certificaciones Qualicoat y Qualimarine, garantía de calidad y de un saber hacer reconocido y controlado. Todos nuestros productos de aluminio cumplen las normas Qualicoat.

MANTENIMIENTO DE ELEMENTOS CON RECUBRIMIENTO EN POLVO

Aunque duraderos, los elementos exteriores de aluminio requieren una limpieza bianual para protegerlos eficazmente de las agresiones externas que podrían dañar el revestimiento pintado.

Para ello, basta con lavar las lamas de aluminio en agua tibia con un paño suave o una esponja no abrasiva. En caso de suciedad persistente, puedes añadir un poco de jabón suave al agua.

 

¡Atención! Nunca utilice :

  • Productos como gasolina, acetona, alcohol, etc.
  • Esponjas para lijar o productos abrasivos
  • Chorros a presión

Menú principal